3 nada más.
Para mi.
Tu eres de esos.
Nada.
Ella también quiere sentir esos cosquilleos cuando el le roza, y que le salga solo el sonreír cuando escucha su voz, ella quería el aleteo de las mariposas cuando rozara sus labios, y esa sensación de siempre quererlo ver, pero todo eso el no se lo daba, el era el único que sentía algo así, estaba claro, ella se sentía querida, pero no era justo, y ella lo sabía, se había prometido intentarlo, se había prometido darle esa oportunidad, esa que muchos necesitamos, esa que nadie nos da, pero no había conseguido sentir nada, y Dios sabe como lo había intentado, pero claro, todo eso el no lo entendía, el solo sabía que la quería, ¿y que si ella no lo hacía?
Ella era de esas que sabe de los palos que te da el amor, de esas que piensan que el amor es cosa de Walt Disney, y a pesar de ello, llora con los libros y las películas de princesas, era de esas que necesitan enamorarse y sonreír como una estúpida cuando su mirada y otra se cruzan, de esas que necesitan escuchar un te quiero y no pueden evitar responder con otro, ella es de esas que necesita que le brillen los ojos, que se le acelere el corazón, que se le traben las palabras, a ella no le valía con cambiarse de braguitas antes de irse a dormir.
¡Como, como, como!
Como la leche con Cola Cao y las fresas con nata, como el batido de oreo para merendar y los besos muuuy largos, como los fines de semana que no se acaban nunca, como los viajes cortos, pero intensos, como cuando suena el despertador un sábado y puedes dormir mucho más, como estrenar una libreta y una caja de rotuladores, como las cámaras de fotos de carrete, y el olor a libro nuevo, como la colonia mas cara del mundo y las lágrima de alegría, como los abrazos inesperados. Casi tanto como las patatas fritas y por todos los admiradores secretos, como los castillos de arena y los desayunos en la cama, como las fiestas sorpresa, como las laaargas esperas en el metro destino “Maritim Serrería”, por los chistes, como los ramos de globos de colores, el confeti y la serpentina, como “les pesigolles”, como los masajes en los pies y en la cabeza, como cuando te acarician el pelo, como el olor a crema solar, como una calada de hierba, como contemplar una lluvia de estrellas en una noche de verano, como las chapas, como las fallas, los fuegos artificiales y las mascletÀs, como las fotos en blanco y negro, como el photoshop, los pintauñas de colores y el color rojo, como la canción “tik tok” de Kesha, como un grito de Jared Leto y uno de los tatuajes de Matt Shadows, como estrenar unos zapatos con un vestido nuevo, como salir de fiesta, como ir de compras, como las tarjetas de crédito ilimitadas, como una tarde de cine, como las palomitas con pizza, como los chupachups de Fiesta y las piruletas de corazón, como las pinturas de la pajarita y los bombones de chocolate blanco, como
Aire que viene de lugares inimaginables y te devuelve a la frustrada realidad, semáforos en verde, semáforos en ambar, y semáforos en rojo de los que tientan a saltar, verdades que duelen, mentiras que matan, comentarios que estás obligado a escuchar, y todas esas cosas que te llenan de ira, que te hacen rabiar, que te inmovilizan, te ciegan, que contaminan, que te hielan la sangre..Esa rabia que es como la tempestad, como un rayo, como un volcán en plena erupción, que se apodera de ti, y te crispa los dedos, te encoje el estómago, te derrite el pecho, te congela la mirada, las venas te empiezan a arder, y sale despedida, brutal, destruyéndolo todo, acabando en horror.
Como quieras.
Llegar a un lugar nuevo, volver a empezar de cero, un lugar donde no existan las nubes, donde las sonrisas lleven pintados los labios, y las estrellas sean el reflejo de todas las miradas de complicidad, donde rozarse las manos no sean segundas intenciones, y las pequeñeces de las cosas estén sobrevaloradas, donde las lágrimas sean leyenda urbana, y la comida típica el helado de chocolate, un lugar donde la risa sea el único himno, y donde la indiferencia nisiquiera aparezca en mis pesadillas, un lugar en el que no existan los despertadores, ni la puntualidad, un lugar donde las drogas y el alcohol formen parte de cada día.
Ellas.
Roxanne.
-¿Donde siempre señorita?
-No Charles, acércame al aeropuerto.
Se había puesto su vestido amarillo, el de los domingos, y calzaba unos zapatos nuevos.
La impaciencia le inundaba los sentidos, y el semáforo parecía tardar mas que nunca, por fín el coche arrancó, brillaba mucho mas el sol que ningun otro día, y las nubes ni se asomaban.
Roxanne bajó del taxi y echó a correr.
-Un billete para el país de los sueños.
-¿No lleva equipaje joven?
-No señora, me voy con lo puesto.
Roxanne iba a empezar su vida.
Sin palabras.
Absoluta.

Es su voz y su forma de hablar, son sus pasos y su forma de caminar, sus risas, sus sonrisas, sus drogas, es su ultima calada de un cigarro al fumar, una canción y su dulce melodía, una estación y su dulce despedida, es la totalidad y la ignorancia vencida, es un momento vivido, un recuerdo sentido, es pasión, es soñar, es un nunca querer despertar, son sus ojos al mirar, sus manos al acariciar, su forma de respirar, su pelo desordenado, sus palabras, sus emociones, sus secretos, es el que todo lo puede, es el que poco lo vence, son las mariposas, los sentimientos, las nubes y el viento, el sonido del silencio, la sensación de no llorar más, son mis pasos, mis risas, mis drogas, mis momentos, mis recuerdos, mis secretos, es el. Y Hablan de una perfección absoluta, dicen que es posible reir todo el tiempo, sueñan con un mundo plagado de sueños...creen que va mas allá de la realidad.
Estímulos.

Estímulos de esos que no me dejan dormir por las noches, de esos que aumentan mis ganas de ir a clase, estímulos que despiertan las mariposas de mi estómago, que me obligan a sonreir a la fuerza, que vuelan sin tener alas.
Pero un día desaparecen y me siento un poco mejor, y pasa el tiempo y empiezo a sentirme vacía, y necesito soñar para no dormir, enfermar para no ir clase, despertadores para las jodidas mariposas, y un avión que me ayude a volar.
eso.

¿Mis ideas?

-¿Eso te preocupa?
-¿debería?
-No, las ideas nunca te dejan sola.
-pues a mi me han abandonado.
-Todo nace de las ideas. Lo que te gusta y lo que no, lo que piensas, lo que haces, en lo que crees, donde vives y donde te gustaría vivir, lo que sueñas, lo que imaginas, lo que odias, y lo que no, lo que vistes, lo material y su precio, la felicidad y el suyo, las mentiras, la verdad, la independencia, la libertad, tu vida, lo que quieres, la diversión, el pánico, el horror, las lágrimas, las promesas, cada fallo, los vicios, y el amor.
-Eres ideóloga?
-no, soy feliz.
