3 nada más.

Como si su vida dependiera de ello, como si no hubiera nada más, si, y aun así era tan difícil hacerlo...y seguía sintiendo esa sensación tan extraña, seguía con el típico dolor constante de estómago, pero es que lo necesitaba y tenía que hacerlo, casi tanto como los cafés bien cargados a primera hora de la mañana. ¿Y sabéis que es lo peor? bueno, o quizás lo mejor, ella sabía que podía, ella sabía que era capaz de gritar muchísimo mas alto, de ganar jugando a las cartas y de tocarse con las manos las puntas de los pies, era capaz de rellenar las jodidas 12 caras de folio y de no llorar bajo ningún concepto y sin excepciones, de acabar la tinta de los bolis bic y de no perder la cabeza y ella lo sabía, claro que lo sabía joder, ella sabía para que había nacido, sabía asta donde era capaz de llegar, y sabía que iba a conseguirlo, aunque llegara a enfermar, a hiperventilar a dejar de respirar... pero una cosa estaba clara, después de esas 3 semanas, todo iba a cambiar.
"Odio como me hablas y también tu aspecto, no soporto que lleves mi coche ni que me mires así. Aborrezco esas botas que llevas y que leas mi pensamiento. Me repugna tanto lo que siento que hasta me salen las rimas. Odio, odio que me mientas, y que tengas razón. Odio que alegres mi corazón. Pero aún más que me hagas llorar. Odio no tenerte cerca y que no me hayas llamado. Pero sobre todo odio no poder odiarte, porque no te odio, ni siquiera un poco. Nada en absoluto."
Había una vez en un país muy muy lejano, la típica princesa, esa princesa que solo se dedicaba a limpiar, a la casa, ya fuera la suya o la de la malvada madrastra, el caso es que se pasaba el día cumpliendo órdenes de alguna persona superior, pero ella ni replicaba, es más, hasta parecía que le gustaba. Un día llegaba un principe, alto y guapo, por cierto, y este se enamoraba de la pobre criada, la salvaba de las brujas y de todas sus desgracias y vivían felices y comían perdices.
¿Nos gustaban esas historias eh? Nos las sabíamos de memoria, y por supuesto todas las canciones, y a la hora del patio en el colegio, éramos nosotras las princesas, sin pensar en nada más, ni en el machismo de la historia, ni en que mira por donde, siempre eran ellos los que las salvaban a ellas y no al revés. Vale, puede ser que ahora lo pensemos y veamos la realidad que se esconde detrás de todas esas historias perfectas en las que el príncipe era el maravilloso héroe, siempre era el quien salvaba a la joven desgraciada...pero realmente me parece perfecto, ya que estaría bien que en nuestros problemas diarios llegara un príncipe azul con su espada y su caballo blanco y que nos salvara y nos llevara a su maravilloso castillo. Pero no, nunca aparece ningún príncipe, no nos salva nadie.
¿Pero que queréis? ¿Que a unas niñas de 6 años les informen a su edad de lo cruel y jodida que es la vida? Obviamente no, todos tenemos derecho a soñar, tarde o temprano nos despertaremos y¡ya nos enfrentaremos a la vida si crecemos!

Para mi.

Los vi... ¡OMG lo que sentí! su tacto, su longitud máxima y extrema, sis curvas, su color, todo era atracción pura y madura! me llamaban, susurraban mi nombre, solo yo lo podía escuchar. Si ¡oh si!, tenían que ser míos, tenía que tocarlos, tenía que sentirlos bajo de mi, yo los necesitaba, estaban hechos para satisfacerme y esa noche... lo harían.
Me acerque, los acaricié, los observé detenidamente antes de tomar mi decisión y entonces lo vi, lo supe al instante, su nombre era como mi marca especial de heroína y en ese pequeño pedazo de seda lo ponía... Manolo Blahnik.

Tu eres de esos.

Yo se de que palo vas, yo te conozco y eres de esa clase de personas a las que les pierden las tazas de chocolate caliente y desayunar a las 4 de la tarde, tu eres de esos que prefiere el postre primero, simplemente por lo que pueda pasar. Tu te pierdes en las estaciones de metro buscando besos de despedida y te coleccionas los sobrecitos de azucar que te dan con el café, tu te llenas las paredes de post-its en forma de manzana, con las frases que dice mamá para no olvidarlas nunca. ¿y tu crees que no te conozco? Yo soy de las que odian que se les toque el pelo, y de las que prefieren en cambio, el chocolate frío, yo soy esa que empapela su habitación con horarios de metro y que en su tiempo libre se aprende los mapas para no perderse, desayuno 5 veces al día y colecciono zapatos de tacón. ¿Tu sabes porque te conozco? ¿No lo sabes? Hay tantas cosas que no sabes... pero yo ya te las contaré, tu mientras tanto sigue desayunando por la tarde, sigue tomándote el postre primero, y sobre todo, no te olvides de respirar.

Nada.

Que les jodan a los momentos que pretenden acabar con todo, que los malos días se pudran en un montón de mierda, que las lágrimas se ahoguen en sus propias ganas de llorar, que estén condenados a muerte aquellos que no te permitan sonreír, que las mentiras se derritan con la lava de un volcán, que NADIE controle tu vida, que NADA te la cambie.

Ella también quiere sentir esos cosquilleos cuando el le roza, y que le salga solo el sonreír cuando escucha su voz, ella quería el aleteo de las mariposas cuando rozara sus labios, y esa sensación de siempre quererlo ver, pero todo eso el no se lo daba, el era el único que sentía algo así, estaba claro, ella se sentía querida, pero no era justo, y ella lo sabía, se había prometido intentarlo, se había prometido darle esa oportunidad, esa que muchos necesitamos, esa que nadie nos da, pero no había conseguido sentir nada, y Dios sabe como lo había intentado, pero claro, todo eso el no lo entendía, el solo sabía que la quería, ¿y que si ella no lo hacía?

Ella era de esas que sabe de los palos que te da el amor, de esas que piensan que el amor es cosa de Walt Disney, y a pesar de ello, llora con los libros y las películas de princesas, era de esas que necesitan enamorarse y sonreír como una estúpida cuando su mirada y otra se cruzan, de esas que necesitan escuchar un te quiero y no pueden evitar responder con otro, ella es de esas que necesita que le brillen los ojos, que se le acelere el corazón, que se le traben las palabras, a ella no le valía con cambiarse de braguitas antes de irse a dormir.

¡Como, como, como!

Como la leche con Cola Cao y las fresas con nata, como el batido de oreo para merendar y los besos muuuy largos, como los fines de semana que no se acaban nunca, como los viajes cortos, pero intensos, como cuando suena el despertador un sábado y puedes dormir mucho más, como estrenar una libreta y una caja de rotuladores, como las cámaras de fotos de carrete, y el olor a libro nuevo, como la colonia mas cara del mundo y las lágrima de alegría, como los abrazos inesperados. Casi tanto como las patatas fritas y por todos los admiradores secretos, como los castillos de arena y los desayunos en la cama, como las fiestas sorpresa, como las laaargas esperas en el metro destino “Maritim Serrería”, por los chistes, como los ramos de globos de colores, el confeti y la serpentina, como “les pesigolles”, como los masajes en los pies y en la cabeza, como cuando te acarician el pelo, como el olor a crema solar, como una calada de hierba, como contemplar una lluvia de estrellas en una noche de verano, como las chapas, como las fallas, los fuegos artificiales y las mascletÀs, como las fotos en blanco y negro, como el photoshop, los pintauñas de colores y el color rojo, como la canción “tik tok” de Kesha, como un grito de Jared Leto y uno de los tatuajes de Matt Shadows, como estrenar unos zapatos con un vestido nuevo, como salir de fiesta, como ir de compras, como las tarjetas de crédito ilimitadas, como una tarde de cine, como las palomitas con pizza, como los chupachups de Fiesta y las piruletas de corazón, como las pinturas de la pajarita y los bombones de chocolate blanco, como la Coca Cola, como las burbujas, como masticar hielo y tumbarse en el césped, como las exposiciones de pop art, como el King ahorro, los BK fusion, los capuccinos de starbucks, como una partida de Paintball y montarse en un descapotable, como subir en limusina, como un buen concierto y los peluches enormes, como el olor a cristasol, como los tatuajes y los piercings, como las cajas sorpresa y las piñatas, como las tartas de cumpleaños, los amigos invisibles, como las películas de Disney, como la luz ultravioleta, como la Union Jack, como una peli de James dean, como desayunar con diamantes y el helado de stratacciela, como las pizzas de Florencia y las Way Farer azul turquesa, como las sudaderas anchas, como un diez en historia, como los over size, como los cabarets, como Internet, como las tortitas americanas con sirope de chocolate, como un viaje a DisneyWorld, como ganar una partida de DDR, como el primer chapuzón del verano, como la primera bola de nieve, como los chiringuitos de la playa, como los frigopies, como los libros de Harry Potter y la saga Crepúsculo, como los cubatas de más y las fiestas de Amy Winehouse, como una camiseta de I Love NY, como un bolso de Channel, como unos tacones de infarto, como los tazos, los petacetas y los buffets libres, como explotar las burbujas del papel de embalaje, los chicles de melon y la sandía bien fría. Como todo eso y MÁS!

Aire que viene de lugares inimaginables y te devuelve a la frustrada realidad, semáforos en verde, semáforos en ambar, y semáforos en rojo de los que tientan a saltar, verdades que duelen, mentiras que matan, comentarios que estás obligado a escuchar, y todas esas cosas que te llenan de ira, que te hacen rabiar, que te inmovilizan, te ciegan, que contaminan, que te hielan la sangre..Esa rabia que es como la tempestad, como un rayo, como un volcán en plena erupción, que se apodera de ti, y te crispa los dedos, te encoje el estómago, te derrite el pecho, te congela la mirada, las venas te empiezan a arder, y sale despedida, brutal, destruyéndolo todo, acabando en horror.

Quédate a dormir esta noche.

Como quieras.

Quizás el sueño de mi vida sea perderme y olvidarme de todo, los miedos, los prejuicios, el dolor.
Llegar a un lugar nuevo, volver a empezar de cero, un lugar donde no existan las nubes, donde las sonrisas lleven pintados los labios, y las estrellas sean el reflejo de todas las miradas de complicidad, donde rozarse las manos no sean segundas intenciones, y las pequeñeces de las cosas estén sobrevaloradas, donde las lágrimas sean leyenda urbana, y la comida típica el helado de chocolate, un lugar donde la risa sea el único himno, y donde la indiferencia nisiquiera aparezca en mis pesadillas, un lugar en el que no existan los despertadores, ni la puntualidad, un lugar donde las drogas y el alcohol formen parte de cada día.

Ellas.

Tenía un andar peculiar, daba pasos cortos, pero rápidos y nunca le costaba respirar. Cuando estaba nervioso aceleraba el paso, y cuando tenia problemas lo aminoraba y arrastraba con inseguridad el pie derecho. Era tan facil de dibujar... vestía siempre tejanos, los cuales arrastraban suavemente el suelo, como si lo estubieran acariciando, las camisetas caían ligeramente sobre su cuerpo, como si fueran su segunda piel, su estilo era tan natural, a nadie le sentaba igual. Era delgado, pero no le faltaba la fuerza, y sus ojos expresaban lo inexpresable, aunque la mayoría del tiempo los tubiera hundidos, siempre por culpa de ellas, esas que nos ayudan a todos a olvidar. Su boca era un esbozo, que no me atrevo a definir, pero si se que el humo entraba a la perfeccion por sus labios y seguidamente salía de ellos junto con todos sus sueños, y con los míos, que se perdían con el soplar del viento que agitaba su desordenado pelo oscuro.

Roxanne.

El taxi la estaba esperando, como cada mañana, pero no era una mañana como todas las demás, Roxanne tenía un brillo especial en los ojos.
-¿Donde siempre señorita?
-No Charles, acércame al aeropuerto.
Se había puesto su vestido amarillo, el de los domingos, y calzaba unos zapatos nuevos.
La impaciencia le inundaba los sentidos, y el semáforo parecía tardar mas que nunca, por fín el coche arrancó, brillaba mucho mas el sol que ningun otro día, y las nubes ni se asomaban.
Roxanne bajó del taxi y echó a correr.
-Un billete para el país de los sueños.
-¿No lleva equipaje joven?
-No señora, me voy con lo puesto.
Roxanne iba a empezar su vida.

Sin palabras.

Estoy fumada perdida, puede que sean las drogas mi perdición, pero por mucho que intento convencerme de ello, mi perdición sigues siendo tu. El cigarro se va consumiendo, al compás de mis risas, de mis sonrisas, de toda esta puta alucinación, me salen las palabras solas, y ya no me queda imaginación, será por culpa del alcohol, de todas las noches de fiesta, será por tu culpa, imbécil, seguro que lo será.No se como definirlo, solo se que me cuesta respirar, solo se que lo único que me recuerda a ti ahora son las drogas, que lo único que me queda de ti es mi corazón hecho pedazos, que lo único que me sabe a ti es la amargura, y que ya no sueño contigo por las noches, ahora simplemente no sueño, y me cuesta demasiado dormir, y ahora solo me quedan las fumadas, y en vez de lamparilla de noche, la botella de Jack Daniels, los cartones de chesterfield en lugar de los libros, y tu regalo de San Valentín en el contenedor de la calle de abajo.

Absoluta.



Es su voz y su forma de hablar, son sus pasos y su forma de caminar, sus risas, sus sonrisas, sus drogas, es su ultima calada de un cigarro al fumar, una canción y su dulce melodía, una estación y su dulce despedida, es la totalidad y la ignorancia vencida, es un momento vivido, un recuerdo sentido, es pasión, es soñar, es un nunca querer despertar, son sus ojos al mirar, sus manos al acariciar, su forma de respirar, su pelo desordenado, sus palabras, sus emociones, sus secretos, es el que todo lo puede, es el que poco lo vence, son las mariposas, los sentimientos, las nubes y el viento, el sonido del silencio, la sensación de no llorar más, son mis pasos, mis risas, mis drogas, mis momentos, mis recuerdos, mis secretos, es el. Y Hablan de una perfección absoluta, dicen que es posible reir todo el tiempo, sueñan con un mundo plagado de sueños...creen que va mas allá de la realidad.

Estímulos.


Ahora entiendo porque me cuesta tanto escribir, es por la falta de estímulos.
Estímulos de esos que no me dejan dormir por las noches, de esos que aumentan mis ganas de ir a clase, estímulos que despiertan las mariposas de mi estómago, que me obligan a sonreir a la fuerza, que vuelan sin tener alas.
Pero un día desaparecen y me siento un poco mejor, y pasa el tiempo y empiezo a sentirme vacía, y necesito soñar para no dormir, enfermar para no ir clase, despertadores para las jodidas mariposas, y un avión que me ayude a volar.

eso.

A veces la vida es perfecta, ¿verdad? Tiene que serlo para compensar todos los inconvenientes que se presentan.
Tienes que aprender a andar, tienes que aprender a hablar, tienes que ponerte esa ropa tan ridicula que te compra tu madre... y no tienes ni voz, ni voto. Cuando ya eres un poco mayor, aunque puedas escojer la ropa, no puedes elegir los ingredientes de la comida de la cafetería, ni como enamorarte.


Podríamos seguir fingiendo asta perder el
control de nuestras vidas, y estallar en un festival de emociones.

Total solo es una sensación máxima más. Solo es el éxtasis, la sensación de conseguir ese algo que deseaste durante tanto tiempo, esa palabra que por simple que sea hace aumentar el ritmo de tus latidos, solo es el grito ahogado en la parte mas alta de una montaña rusa, las interminables carcajadas, un orgasmo, cuando no encuentras tiempo para respirar, cuando te mira, cuando te toca, cuando consigues alcanzar la nota mas alta de esa dulce melodía que suena a ti, las copas de más que te hacen flotar en los mares del alcohol, las drogas que te recuerdan lo fácil que puede ser todo, cuando tu voz se oye mas allá de las estrellas, cuando todo da vueltas a tu alrededor, cuando alucinas, cuando imaginas, cuando sientes la excitación, el poder, la fuerza, cuando te brillan los ojos, cuando te persiguen y crees que no vas a lograr escapar, cuando solo te apetece soñar y soñar. Total, tan solo es eso.

¿Mis ideas?


-Mi inspiración ha hecho las maletas y se ha ido de vacaciones c0n mis ideas.
-¿Eso te preocupa?
-¿debería?
-No, las ideas nunca te dejan sola.
-pues a mi me han abandonado.
-Todo nace de las ideas. Lo que te gusta y lo que no, lo que piensas, lo que haces, en lo que crees, donde vives y donde te gustaría vivir, lo que sueñas, lo que imaginas, lo que odias, y lo que no, lo que vistes, lo material y su precio, la felicidad y el suyo, las mentiras, la verdad, la independencia, la libertad, tu vida, lo que quieres, la diversión, el pánico, el horror, las lágrimas, las promesas, cada fallo, los vicios, y el amor.
-Eres ideóloga?
-no, soy feliz.